El saxo airado de John Coltrane
Publicado: 25/11/2009 Archivado en: Biografías | Tags: A Love Supreme, Ascension, Blue Train, Bobby Timmons, Dizzy Gillespie, Earl Bostic, Eddie "Cleanhead" Vinson, Elvin Jones, Free Jazz, Giant Steps, Ira Gitler, Jimmy Garrison, Johnny Hodges, Julian "Cannonball" Adderley, Kind of Blue, McCoy Tyner, Miles Davis, Philly Joe Jones, Sheets of Sounds, Thelonious Monk Deja un comentario »
John Coltrane Blue Train John Coltrane (1926-67), nacido en Carolina del Norte (EEUU) ha sido el músico el más denodadamente exploratorio en la historia de jazz. Como otros músicos como Bobby Timmons de niño recibe la influencia de la música religiosa por parte e sus abuelos, sacerdotes metodistas. Sus primeros instrumentos fueron el clarinete y el saxofón, a los 13 años. Tras el obligado servicio militar, en 1946 se une a la Big Band de Dizzy Gillespie (donde tocó el saxo alto antes de cambiarlo por el tenor), tocando también como músico de apoyo de saxofonistas como Johnny Hodges, Eddie “Cleanhead” Vinson y Earl Bostic unos años. Entonces recibió la llamada de Miles Davis en 1955, que buscaba savia nueva para solventar una mala etapa. En dos años grabaron algunos de los discos más significativos del músico de Illinois, lo que favoreció el crecimiento de Coltrane, pero su fijación por las drogas le obligan a pasar una cura de desintoxicación en 1956, obligándole a abandonar el quinteto de Davis.
En 1957 trabajó con Thelonious Monk, cosechando las primeras críticas de la prensa de donde Ira Gitler acuñó la definición “Sheets of sounds” (Capas de sonido) en la revista “Downbeat”, las síncopas y patrones rítmicos tienen un papel secundario frente a torrentes de notas, escalas, arpegios y figuras, a veces en forma de ráfagas y otras en largos fraseos.
En 1958 regresa con Miles Davis, y se junta con músicos excepcionales como el saxo alto Cannonbal Adderley y el batería Philly Joe Jones. Un año más tarde integra el sexteto que compuso las grabaciones de “Milestones” y “Kind of Blue” de Miles Davis. En esa época graba sus dos discos más influyentes, “Blue Train” y “Giant Steps” . Después Coltrane forma su primer grupo con el pianista McCoy Tyner, el batería Elvin Jones, y el bajista Jimmy Garrison, convirtiéndose en una de las orquestas míticas de la historia de jazz. A partir de los 60 se abre al flamenco, a la música africana, india, y graba varios discos para el sello Impulse, hasta llegar a otra de sus grabaciones más populares “A Love Supreme”, radicalizando su estilo en “Ascensión”, en rotundo camino hacia el Free Jazz. En 1967 John Coltrane muere en Long Island (Nueva York) de una afección hepática.
Jazz en femenino II
Publicado: 04/04/2009 Archivado en: Audio, Biografías | Tags: Christian McBride, Emmanuel Bex, Hank Jones, Herbie Hancock, Michael Brecker, Ron Carter, Roy Hargrove, Thelonious Monk, Toots Thielemans 2 Comentarios »
Roberta Gambarini. The two lonely people. Roberta Gambarini es una verdadera sucesora de Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan o Carmen McRae según el crítico Kevin Lowenthal del Boston Globe. Nace en Turín (Italia), en el seno de una familia amante del jazz. Roberta comenzó a escuchar esta música desde niña y comenzó a tomó lecciones de clarinete a los 12 años. A los 17 años comenzó a cantar en clubes de jazz al norte del país trasalpino y al año siguiente decidió trasladarse a Milán para proseguir su carrera como jazz singer. Poco después de instalarse en Milán, Roberta logra el tercer lugar en una competición nacional de jazz por TV, lo que le abre las puertas a actuar en festivales de jazz alrededor de Italia y actuar en programas de radio y televisión. En 1986 comenzó la grabación bajo su propio nombre como sus invitados y al año siguiente forma dúo con el músico francés Emmanuel Bex al órgano Hammond en distintos clubes de jazz italianos.
En 1998 se traslada a los Estados Unidos con una beca del conservatorio de Nueva Inglaterra en Boston. Dos semanas más tarde, Roberta sorprendió muchos expertos del mundo de jazz con un tercer puesto en el Thelonious Monk International Jazz Vocal Competition. Desde entonces es habitual verla colaborar con Michael Brecker, Ron Carter, Herbie Hancock, Christian McBride, Roy Hargrove, o Toots Thielemans. Con una dinámica puesta en escena con virtuosos cortes vocales, Roberta Gambarini recogió críticas muy favorables y el apoyo de sus más incondicionales fans dondequiera que ella actúe. Su debut discográfico en norteamérica, “Easy to Love” (Groovin’ High/Kindred Rhythm), publicado el 6 de junio de 2006 y nominado al mejor álbum de jazz vocal de 2007 de los Grammys, no ha hecho más que confirmar su trayectoria de talento. Su cálida voz, impecable tono y buena técnica del scatt y capacidad de improvisación interpretando 12 temas y clásicos estándar americanos hacen este disco altamente recomendable. En 2008 publica “You are there” (Groovin’ High/Kindred Rhythm) una colección de 14 bonitas melodías junto al legendario pianista Hank Jones. La música fue registrada en una tarde. Roberta y Hank no tenían ningún concepto para el álbum, trabajaron 25 canciones que les gustaron y pensaron sería interesante para la grabación. “No había cabinas de aislamiento, ni auriculares, ni doblajes” recuerda Gambarini. “El sonido justo lo que uno oiría en el salón de su casa cuando alguien toca entre amigos”. Es la magia de Hank Jones. Ahora en 2009, su tercer disco “So in Love” está a punto de salir.
Poesía con cuatro cuerdas
Publicado: 01/02/2009 Archivado en: Biografías | Tags: Bill Evans, Buddy DeFranco, Buddy Morrow, Cal Tjader, Chet Baker, Dinah Washington, Eliane Elias, Frank Ottley, Hamptom Hawes, Marc Johnson, Mittenwald, Ornette Coleman, Ritchie Kamuca, Scott LaFaro, Sonny Rollins, Stan Getz, Sunday at the Village Vanguard, Thelonious Monk, Victor Feldman Deja un comentario »
Waltz. Victor Feldman En su disco homenaje a Bill Evans “Something For You”, la pianista Eliane Elias y su marido el contrabajista Marc Johnson, que tuvo relación con músico de Plainfield, quisieron recordar igualmente al también bajista Scott LaFaro, recuperando el Mittenwald que llevaba en su coche la fatídica madrugada en que perdió la vida.
Desde la fecha el bajo ha estado guardado por la familia en perfectas condiciones de temperatura, y desde aquel 6 de julio de 1961 no había vuelto a ser interpretado. Aquella noche Rocco Scott LaFaro y Frank Ottley volvían cansados a su casa de ver a una amiga común de Warsaw, a unas 90 millas de distancia. Tenía poco más de 25 años. En 1958 ya figuraba como nueva estrella del bajo según Downbeat, y músicos de la talla de Stan Getz, Chet Baker o Hampton Hawes ya querían formar banda con él. Un año antes Victor Feldman, percusionista y pianista inglés, que acababa de llegar a Los Angeles para formar parte de la banda de Woody Herman, le vio tocar en una actuación de Baker, se conocieron y enseguida se creó entre LaFaro y Feldman buen sintonía. “The Arrival of Victor Feldman” fue el primer disco como músico destacado de Scott LaFaro.
“Rocco” Scott LaFaro empezó tocando clarinete y saxofón pero un golpe con un balón en el labio en su época de estudiante hicieron que continuara estudiando el bajo escuchando a Leroy Vinnegard, más conocido como padre del “Walking Bass”. A los 18 años se traslada a Nueva York y combinaba la práctica en bandas de colegio con el aprendizaje de Rachmaninoff, Bach o Beethoven, pasando de la clásica al jazz sin problema alguno. Gracias a una audición con Chet Baket, pudo conocer a Bill Evans y Paul Motian, pero aún no sería en momento de unirse el quizás más famoso trío de jazz de todos los tiempos. Antes LaFaro se uniría a la orquesta de Buddy Morrow, tocaría junto a Stan Getz, Cal Tjader, Buddy DeFranco, Ritchie Kamuca, Hamptom Hawes, Sonny Rollins y Ornette Coleman, Thelonious Monk o Dinah Washington. En 1961 se uniría a las giras de Bill Evans, y graba con el Explorations, donde destaca un excepcional solo de LaFaro en el tema de Miles Davis “Nardis”. El 25 de junio tuvieron lugar las sesiones del Village Vaguard que dieron lugar al trabajo más famoso de Bill Evans, Sunday at the Village Vanguard, grabación en directo que revela la perfecta armonía existente entre Evans, LaFaro y Motian. Al poco tiempo LaFaro sufrió aquel fatal accidente, y por su causa Bill Evans cayó en una profunda depresión de la que no se recuperó en años.
