El piano de Bill Evans ha sido para mí el hilo conductor para llegar hasta Miles Davis, John Coltrane, Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk, Oscar Peterson, y ya más cercanos a nuestra era, Ornette Coleman, Ron Carter o Pat Metheny. En este blog quiero reflejar estos descubrimientos y observar la evolución del jazz hasta nuestros días. En el camino nos toparemos con músicos tan sorprendentes como intemporales como Scott LaFaro, Art Blakey, Dave Brubeck, Ahmad Jamal, Mulgrew Miller o Gerald Clayton, de quienes merece la pena conocer un poco de sus vidas y su música.
Gerald Clayton. Con Alma“Hasta donde alcanza mi recuerdo he estado moviéndome entre una pléyade de estilos musicales, pero tal distinción es irrelevante en el momento que me han impresionado. Esta absorción ha creado mi propia voz con la que expresar cómo tradición e innovación pueden coexistir pacíficamente, pero no enlazando uno y otro estilo, sino combinando sus fuerzas para obtener un todo armónico”. Así es como explica el título de su primer disco Two-Shade (que no es igual que decir Two-Shades como Gerald Clayton remarca) este pianista americano, de veinticinco años, nacido en Utrech (Holanda) aunque criado en Los Ángeles con una familia musical que incluye a su padre, bajista y compositor John Clayton y su tío, el saxofonista Jeff Clayton. A su tempranísima edad ha tenido oportunidad tocar con Lewis Nash, Al Foster, Terrell Stafford y Clark Terry. Conciertos de pianos de dúo con Gerald han destacado a artistas como Hank Jones, Benny Green, Kenny Barron, Mulgrew Miller (del que también reflejamos su trayectoria en este blog http://newjazz.wordpress.com/2009/02/26/mulgrew-miller-vibrante-y-emotivo/) y Tamir Hendelman. Y también por su juventud ha flirteado ya con la próxima generación de innovadores de jazz: Ambrose Akinmusire, Dayna Stephens, Kendrick Scott y muchos otros.
La formación del benjamín de los Clayton Brothers ha sido meteórica. A la edad de seis años Gerald comenzó el estudio de once años de piano clásico con Linda Buck antes de matricularse en el programa de estudios de jazz en la Universidad del sur de California. En la Universidad en Los Angeles y un año en la escuela de música de Manhattan, Gerald estudió piano y composición bajo Shelly Berg, Billy Childs y Kenny Barron. Se graduó en Los Angeles County High School for the Arts con 18 años. En su graduación, fue seleccionado por la música para la Fundación de la juventud como uno de los cuatro jóvenes músicos para recibir una beca y realizar en Steinway Hall y recibió el Premio de Shelly Manne para artistas jóvenes emergentes en el jazz de los Ángeles sociedad.
En 2006 logró el segundo puesto en el Jazz Piano Competition del Thelonious Monk Institute, al tiempo que se enrola en la gira de Roy Hargrove. En una entrevista, Gerald Clayton afirma tocar hasta 12 horas diarias, hablando muy bien de sus amigos Roy Hargrove con quien tocó en su excelente disco “Earfood”, Taylor Eigsty, otro genio de 25 años, y los sorprendentes músicos del Gerald Clayton Trio, Joe Sanders al bajo y Justin Brown a la batería.
“Two-shade” es un color sacado de dos, algo empírico que surge de la fusión de muchas cosas, y el mejor título para esta obra maestra del jazz de ahora mismo. Es una potente mezcla de composiciones sorprendentes, armonía, maestría en la técnica, recuerdos de pianistas clásicos más melódicos con otros más improvisatorios, todas por completo bellísimas interpretaciones con una elegancia impecable. Y también es un disco que nace de una iniciativa de fomento de jóvenes artistas como es www.artistshare.com
Brillantez, una gran expresividad, buen equilibrio entre experimentación y comercialidad, definen sintéticamente el segundo disco de Taylor Eigsti, pianista californiano de 24 años, “Lucky To Be Me”. Como tantos empezó de niño, y a los trece años tocó junto a Dave Brubeck. Ya adolescente empezó a liderar sus propias bandas y a ser invitado de Diana Krall, All Jarreau, Natalie Cole y Hank Jones. En 2001 graba su primer disco el el sello japonés DIW, “Taylor´s Dream”, y en 2006 “Lucky To Be Me”, su primer disco en Concord Records, del que he querido destacar “Woke Up This Morning” por el “color” de la banda de metales.