El piano de Bill Evans ha sido para mí el hilo conductor para llegar hasta Miles Davis, John Coltrane, Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk, Oscar Peterson, y ya más cercanos a nuestra era, Ornette Coleman, Ron Carter o Pat Metheny. En este blog quiero reflejar estos descubrimientos y observar la evolución del jazz hasta nuestros días. En el camino nos toparemos con músicos tan sorprendentes como intemporales como Scott LaFaro, Art Blakey, Dave Brubeck, Ahmad Jamal, Mulgrew Miller o Gerald Clayton, de quienes merece la pena conocer un poco de sus vidas y su música.

Jamie Cullum, ese gamberro del Jazz

 Dave Brubeck y Jamie Cullum

Dave Brubeck y Jamie Cullum

El cantante, compositor y pianista de Romford, Essex (Inglaterra) Jamie Cullum está llamado a ser una verdadera estrella de su tiempo por su visión, digamos, poco purista del Jazz. Hace una mezcla entre el Pop y el Jazz, lo que ha propiciado que sus álbumes obtengan un gran éxito comercial. Cullum, no obstante, afirma que esta mezcla almibarada no es porque quiera hacer un Jazz accesible, “sino porque sencillamente hago lo que más me gusta”.

Con su voz entre adolescente, algo rota e impostada, no es ni un virtuoso como Frank Sinatra, Sachal Vasandani o la de Harry Connick Jr., -de hecho gran parte del público  norteamericano le considera su sucesor- ni tocando el piano es como Bill Evans, Oscar Peterson o el elegante Dave Brubeck, pero sí es un estimable compositor que se refuerza en cada disco que publica, quizás  por la dificultad que encontró en sus orígenes, primero tocando por los bares de Essex mientra estudiaba cine y  literatura al tiempo que se fimaba sus propios documentales. Pronto se formó en trío y publicó “Hear it all Before”, sin pertenecer a ningún sello discoráfico en concreto, disco del cual se editaron sólo 500 copias que llegan a ser subastadas en eBay por 1.000 libras.

Jamie se mueve bien entre el “star system” y aunque los más puristas de la esfera jazzística no acogieron precisamente con entusiasmo sus primeros álbumes, finalmente su talento sale a relucir y ya es uno de los músicos consagrados de nuestro tiempo. Cullum fue invitado a participar en el disco de Geoff Gascoyne Songs of the summer. Luego logró sacar un segundo CD, “Pointless Nostalgic”, el cual llamó la atención de personalidades de la talla de Michael Jackson, entre otros, y de Universal Records. En octubre de 2003, pocos meses después de firmar el contrato con el sello donde también graba Lady GaGa, Cullum lanzó “Twentysomething”. De este álbum se vendieron 850.000 copias en sólo 4 meses y más de 2 millones de copias en todo el mundo, consiguiendo dos discos de platino y convirtiéndose en el disco  de estudio número 1 editado por un artista de jazz en Inglaterra hasta entonces. Gracias a este trabajo, la nueva  figura del jazz británico obtuvo el premio al «Mejor Artista Nuevo» en la BBC National Radio 3 Jazz Awards y fue nominado como “Artista Revelación” en los premios Brit Awards de ese año.

Su prestigio le ha llevado incluso a adentrarse en el terreno del cine, donde ha sido autor del tema principal de la banda sonora de la película “Bridget Jones Diary”, “Everlasting Love”, así como también la canción “Grace is Gone”, que forma parte de la banda sonora de la película con el mismo título. Su tema junto al bajista Kyle Eastwood para la película es “Gran Torino” dirigida por su padre Clint Eastwood, fue nominada como mejor canción original en los “Golden Globe Awards”. Su quinto disco, The Pursuit, se publicó en en noviembre del año pasado; incluye una canción llamada “D´ont Stop the Music” ¿Adivináis a quien se le ha ocurrido parar la música haciendo explotar su piano? A quién va a ser, al gamberro de Jamie Cullum :)


Érase un niño prodigio llamado Makoto Ozone

El pianista japonés Makoto Ozone es posiblemente el mejor ejemplo de niño prodigio del jazz de nuestra era. Nació en Kobe (Japón) en 1961. Comenzó a tocar el órgano a la edad de 2 años (según le contaron sus incrédulos padres) y comenzó a improvisar a la edad de 7 años. También apareció en programas de televisión japonesa juanto a su padre Minoru entre 1968 y 1970.

Con 12 años ya era un apasionado de Oscar Peterson, lanzándose a girar por todo Japón en la Tadao Kitano and Arrow Jazz Orchestra Big Band. Con 20 años ingresa en la Escuela de Música de Berklee (Massachusetts) un verdadero semillero de jóvenes promesas del Jazz actual (como Esperanza Spalding) con un alto porcentaje de estudiantes no estadounidenses. Empezó a tocar por Boston y por allí coincidió con Gary Burton, que no en balde era vicepresidente de la escuela. Al unirse al cuarteto del vibrafonista empezó a girar por todo el mundo a principios de los años 80, produciendo su primer disco Makoto Ozone en 1983. Actuó como solista al piano en el Carnegie Hall como parte del programa del “Coal Jazz Festival”, produciendo tres álbumes más para el sello  CBS, “After”, “Now You Know”, y “Spring is Here” -en homenaje al recién fallecido entonces Bill Evans-, y antes de asentarse en Japón en 1989 fue artista invitado en álbumes de otros artistas como Paquito De Rivera, Marc Johnson, Chuck Loeb, y por supuesto, en muchas obras de Gary Burton.

1989. Makoto vuelve a Japón y firma contrato con JVC, lanzando 3 discos: “Starlight”, “Paraíso Wings” y un álbum acompañado por una orquesta de cuerdas, “Walk Alone”. En 1994 firma por Verve y graba un álbum como solista al piano justo a Peter Erskine en la batería y John Patitucci en el bajo. En 1996 se une a dos excepcionales músicos japoneses, el bajista Kiyoshi Kitagawa y el batería Clarence Penn en el “Floating Jazz festival”, entrando inmediatamente al estudio de grabación con ellos para grabar una obra clave “The Trío” que consigue el premio al mejor disco de jazz del 97 por “Swing Journal”. Le sigue otro con composiciones originales titulado “Three Wishes of Makoto”, y el siguiente, titulado “Dear Oscar”, dedicado a su admirado Peterson, gana el premio de 1998.

En los 90 vuelve a Estados Unidos y sigue combinando actuaciones y nuevas grabaciones prácticamente cada año, siendo aclamado por la crítica y público como uno de los “piano jazzmen” más brillantes de nuestro tiempo.

Su último disco se titula “Road to Chopin”, en el que colabora con la eurovisiva cantante y pianista polaca Anna Maria Jopek, y quizás más conocida por su interpretación de la canción “D´ont Speak” del grupo No Doubt.


Stuart Huck, el gran DJ del Jazz de Aspen

 Jazz on a Thursday Night for October Stuart Huck es uno de los más prestigiosos DJ de la FM norteamericana, muy especializado en la música de Jazz, tanto contemporánea como de los tiempos del Bop, el Cool y el Free Jazz. Natural de Chicago, su otra gran afición es la naturaleza y la fotografía de paisajes y lugares históricos, que nace de sus frecuentes viajes de vacaciones con la familia al lago de Wisconsin. Tomó su primera clase de fotografía en el centro de The Eye en Aspen, en el Estado de Colorado. (Desde entonces ha convertida en el centro de Artes de Rancho de Anderson en Snowmass). Al regresar a Aspen, comenzó una larga asociación con la Galería Hill de fotografía.

Sus estudios de fotografía continuaron en Chicago y en la Universidad de Nuevo Méjico donde obtuvo con especial reconocimiento el título de historia de la fotografía y procesos fotográficos alternativos. En los años 90 abre su propio laboratorio de fotografía y estudio en Basalto en Aspen, en donde entabla amistad con el ex-headhunter de Wall Street, Norman Gershman, y juntos formaron equipo y emprendieron el proyecto de fotografiar parajes musulmanes en Albania.

Pero como DJ no tiene comparación, hasta hace pocas fechas ha pinchado con un gusto absolutamente exquisito en su mítico programa “Jazz On Thursday Night” de la Radio Pública de Aspen, hasta que el éxito de las descargas de sus podcasts ha colapsado los servidores de la emisora, obligando a “Stu” a interrumpir sus emisiones tras más de 18 años en antena deleitándonos con música de Miles Davis, Duke Ellington, John Coltrane, Oscar Peterson o sus grandes “divas” del Jazz actual como Esperanza Spalding o Roberta Gambarini entre muchos otros grandes del Jazz.

Puedes escuchar uno de los programas de Jazz On Thursday Night en el enlace del inicio de este post, fechado el 1 de octubre de 2009. Lo he escogido al azar, de entre todos los que guardo durante dos años como si fueran tesoros.


Desde Polonia, Marcin Wasilewski Trio

playSimple Song. Simple Acoustic Trio. “En toda la historia del jazz en nunca he conocido una banda como ésta”, proclamaba orgulloso el trompetista polaco Tomasz Stanko con motivo de su grabación “Soul of Things” en el sello ECM de 2001, y motivo de la unión de estos tres jóvenes músicos al ya aclamado Stanko como uno de los mejores trompetistas de Polonia. La historia del trío empieza en 1990, cuando Marcin Wasilewski y Slawomir Kurkiewicz, dos estudiantes de 15 años de la escuela de música Koszalin, se juntan a tocar Jazz. Marcin tuvo formación clásica y posteriormente se interesó por el Jazz, “empecé a escuchar cintas de mi padre de Oscar Peterson, Chick Corea y Herbie Hancock, un día encontré una cinta de video de un concierto de Keith Jarrett en Japón, que le rogué a mi madre que me la comprara, y recuerdo verla diariamente durante año y medio”, el pianista polaco estuvo completamente hipnotizado con la música del pianista norteamericano. En 1993 se une a ellos Michal Miskiewicz configurando definitivamente el trío, y debutan con el nombre de Simple Acoustic Trío con el que son premiados en su país, publicando varios discos en sellos locales, comenzando por el titulado Habanera, de 2000.

marcinwasilewskitrioEn 2004 publican su primer disco en el sello ECM. Manfred Eicher, productor de sonido y propietario del sello, se encargó de “suavizar” el toque del piano y crear un “ambiente” para la grabación. Nada más publicarse “Trio” ganan directamente el premio Quarterly Prize of the German Record Critics, llegando su eco hasta la crítica estadounidense. Su segundo y hasta ahora último disco es “January”, publicado en 2007, e incluye composiciones de Gary Peacock y Carla Bley. Los dos discos de Marcin Wasilewski Trío destacan por la sutileza de los tres intérpretes, la limpieza del piano, el contrabajo y el “toque” de percusión, que recuerda a la genialidad de otros tríos como el mítico de Bill Evans Trío en el Village Vanguard, subyaciendo al tiempo el recuerdo de Jarrett. En 2008 se enrolan en una larga serie de actuaciones, continuando su colaboración con Stanko y el percusionista Manu Katché perteneciente también al sello ECM.


Mulgrew Miller, vibrante y emotivo

playThe Organ Grinder. Mulgrew Miller  Si hace unos días hablamos de Bobby Timmons, la infancia del pianista Mulgrew Miller (Greenwood, Mississippi, 1955) fue parecida a la del músico de Philadelphia, escuchando Godspell en la iglesia siendo un niño. Sus primeras experiencias musicales le relacionan con la música Godspel, el “Rhythm and Blues” y la música clásica europea.

Descubre más tarde el Jazz, estudia en la “Memphis State University”, donde forma trios no siendo muy consciente de que aquello era jazz, hasta tener oportunidad de contemplar a Oscar Peterson por televisión, y escuchando al legendario pianista Phineas Newbor cuando se rinde al jazz enteramente. A la edad de veinte años, le encontramos ocupando la plaza de pianista en la Orquesta de Duke Ellington, dirigida, tras la muerte de su líder, por su hijo Mercer Ellington. A finales de los años setenta y durante los años ochenta pasa por un período formativo, sirviendo, sucesivamente, como pianista de dos grandes maestros: el baterista Art Blakey y la cantante Betty Carter. Mulgrew Miller igualmente colabora con Ivan Taylor al bajo y Rodney Green a la batería.

Estos dos músicos aportan a Miller grandes conocimientos y la experiencia necesaria para convertirse pronto en uno de los músicos mas en demanda como pianista de acompañamiento en New York. Subsiguientemente, Mulgrew se convierte en miembro fundador del Quinteto de Tony Williams, con el que trabaja durante varios años, consolidando su reputación y ampliando sus horizontes de trabajo.

mulgrew_millerA partir de los años noventa, Mulgrew se convierte en líder de sus propios grupos, dividiendo su tiempo entre las formaciones de trío y de quinteto. Asimismo, forma parte de diversos grupos de “all stars”, como los “New York Jazz Giants” y otros. En 1995 realiza varias giras por los USA y Europa formando pareja con Kenny Barron.

Desde 1999 ha colaborado de forma regular con el contrabajista Niels-Henning Ørsted Pedersen, con quien ha grabado para la compañía Bang & Olufsen un magnífico CD dedicado a la música de Duke Ellington.

Entre sus últimas producciones discográficas para Max Jazz, destaca especialmente “The Sequel” del año 2003 (con su sexteto del 87, Wingspan, Steve Nelson, Steve Wilson, Duane Eubanks, Richie Goods y Karriem Riggins), permaneciendo varias semanas como número 1 en las listas de discos de Jazz más escuchados en las emisoras de radio de New York y “Live at Yoshi’s”, de 2004, grabado en directo formando trío junto a Derrick Hodge al bajo y Karriem Riggins a la batería.

Influenciado originalmente por McCoy Tyner, el estilo de Mulgrew ha ganado en liricismo durante los últimos años, acusando las influencias de Wynton Kelly y Kenny Barron. En particular, sus concepciones como pianista solista revelan una atenta escucha de los grandes maestros del género, significativamente Art Tatum.


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